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viernes, 9 de enero de 2009

Definiendo un Adiós!

No vaciles ya con el silencio, si el enojo a llegado a ti por mí, susúrralo...
No sé a donde llegaremos, incierto es el camino, dime algo y solo te pido que no calles, ahora cuando me urge una respuesta tuya.
Dime el porqué de no poder decirte lo que siento, lo que hay guardado ahí adentro
... a qué le temo?
si en el fondo quiero que conozcas tal y como soy, como para que luego no haya marcha atrás en tu decisión, para que no culpes por un error oculto, o simplemente niegues ciertas realidades.
...miedo a perderte?
si creo que nunca te tuve! ...si ya no estás en mi camino, ni en mi triste ilusión!
... miedo a que me tomes por incierto?!
si parece que todo es un complot frente a los demás, no puedo ser perfect ante ti.
...o tal vez, me tomes como ignorante en tu materia, en la materia de nuestro antepasados, de nuestros padres?
tal vez no tenga la esencia espiritual que me haga volar, lo suficiente para llegar a ti.

Márchate de una vez por todas, cruza el umbral y no vuelvas más, no hay resentimientos en mi interior, solo dolor, dolor que disipa poco a poco cuando estoy lejos a ti; por piedad! ...hoy pido que te marches, para evitar aquel trago amargo, hazlo antes que sea demasiado tarde, antes que me desplome ante aquel acto ...aunque en el frío te extrañe ...solo márchate!


miércoles, 22 de octubre de 2008

Imanes nocturnos

En aquella máquina, corría con ímpetu, permitiendo de alguna manera que el viento se lleve un poco de sí, abandonarse en medio de sus encantadas brisas; la melancolía invadió el espacio, la melodía resonaba, ¡No puedo!.. se escuchó desde un rincón de la habitación. Las rodillas de la niña se debilitaron, en la oscuridad, cayeron al frío piso, un rayo de luz que escapó x la ventana evidenció el baño de lágrimas en su rostro, sus labios pronunciaban un ‘no puedo más’, ignoraba cómo dirigirse aquel día, como si no tuviese una identidad, en aquella reunión; buscaba una excusa que venga del corazón de su padre, una muñeca de trapo solo eso resultaba ser, en aquel instante, una señal bastaba para no ir, podía limitarse, pero algunos motivos la comprometían.
Tenía miedo, la soledad era testigo, lo q para ella pudiese ser agradable tal vez para algunos podría ser totalmente lo contrario; nunca temió algo así, no importaba lo q pudieran decir d su persona, ser nombrada loca no le atormentaba, es más decía q esa era su naturaleza, con ella por lo menos alegraba a otras personas y eso le bastaba para ser feliz; sin embargo, esta vez su comportamiento se relacionaba con el triste e inexplicable acontecimiento, relacionado con el pensamiento d aquella persona q amaba.