En aquella máquina, corría con ímpetu, permitiendo de alguna manera que el viento se lleve un poco de sí, abandonarse en medio de sus encantadas brisas; la melancolía invadió el espacio, la melodía resonaba, ¡No puedo!.. se escuchó desde un rincón de la habitación. Las rodillas de la niña se debilitaron, en la oscuridad, cayeron al frío piso, un rayo de luz que escapó x la ventana evidenció el baño de lágrimas en su rostro, sus labios pronunciaban un ‘no puedo más’, ignoraba cómo dirigirse aquel día, como si no tuviese una identidad, en aquella reunión; buscaba una excusa que venga del corazón de su padre, una muñeca de trapo solo eso resultaba ser, en aquel instante, una señal bastaba para no ir, podía limitarse, pero algunos motivos la comprometían.
Tenía miedo, la soledad era testigo, lo q para ella pudiese ser agradable tal vez para algunos podría ser totalmente lo contrario; nunca temió algo así, no importaba lo q pudieran decir d su persona, ser nombrada loca no le atormentaba, es más decía q esa era su naturaleza, con ella por lo menos alegraba a otras personas y eso le bastaba para ser feliz; sin embargo, esta vez su comportamiento se relacionaba con el triste e inexplicable acontecimiento, relacionado con el pensamiento d aquella persona q amaba.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario