Esa era la frase...
Si la hubiese reconocido, tal vez hubiese cambiado su destino, antes...
No pudo ver lo que se vendría, todo cambio!
Se dio una nueva oportunidad o tal vez le dio una nueva oportunidad, algo le hacia creer que tal vez todo seria diferente, que debía intentarlo nuevamente; aunque los riesgos eran los mismos, decidió no temer, y aceptar. Cualquier sensato le hubiese dicho "te lo dije, esas personas no cambian" pero no hubo quien se lo dijese pues todo lo sucedido solo lo sabía un polvoriento baúl de recuerdos.
Nuevamente lastimó su corazón, lo marcó con una acción que cambiaría la perspectiva que tenía. Se evaporizó su amor y se convirtió en cenizas.
No sabía que ocurriría así, trató de continuar el rumbo, siempre tenía que hacer cuenta de que nada había pasado... total nadie sabía lo que le ocurría, nadie se enteró de aquel sentimiento. Siempre fue optimista, aunque su semblante no mostrará lo mismo, pero siempre lo fue, sabía que por algún motivo todo ocurría, y de alguna forma estaba ligado a su bienestar.
Ya había pasado por lo mismo antes, muchas veces, su mente le decía si vuelve a pasar, sabrás qué camino tomar; pero... las cosas parecían ser diferentes, no comprendía. No encontró el rumbo, no se encontró, se perdió. No entendía el motivo, pero lo cierto era que algo muy en lo profundo de su ser ya no existía. Su esencia se perdió, no sabía si se esfumó, la robaron o la apagó... no lo sabía, solo quería tenerla de vuelta, pero no sabía la respuesta, no sabía cómo.
Aquel extraño e indomable amor fue cautivado, fue domado, y tal vez saber aquello causó el extravío de su ser; cualquiera que ama, espera lo mejor para el ser amado... debía ser feliz, pero algo le impedía; al final su bondadoso ser se lo permitió, lo olvidó. Pero jamás volvió a ser igual, su esencia no la halló.
No sabía el camino de regreso, esperaba aquel rayo de luz, el cual siempre fue su protector y refugio, pero por más que lo intentaba nunca lo halló; esperó, como siempre esperaba, a que apareciera y rescatara su vida y le diera color, pero nunca llegó o tal vez llegó y no lo quiso ver y le dio la espalda.
Desfalleció, no intento luchar más... dicen que aún espera, no por el amor perdido... a aquel le destinó un futuro mejor; espera su salvador, aquel que solo puede recuperar su esencia, aquel que puede guardarla con delicadeza... y cuando llegue, renacerá y desbordara aquella alegría que siempre caracterizó su ser...
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