No entiendo tus miradas, no las desvies ahora.
He buscado respuestas días atrás, años atrás desde que te conocí, tal vez volviendo a la misma incierta pregunta, y que sin respuesta alguna he vagado hasta hoy. Hasta hoy que encerrada en una pecera como un pez nadaba hacia mi insólito castillo de piedra, caminaba por el estrecho camino del destino, preguntándome por ti.
Tal vez tonta, tal vez niña, no sé lo que hago.
Hoy no puedo escribir... será que mi inspiración se fue contigo?!
Tal vez deba confesar que la perdí hace mucho tiempo, quizá cuando te vi marchar. Los tontos escritos y las preguntas emitidas eran por anécdotas vividas. Tonta ilusión de niña perdida mucho tiempo atrás, no volví a escribir igual, dicen que los escritos se volvieron más complejos... quizás porque tomaron un sentido distinto, porque tomaban vida en la distancia, en las dolorosas noticias que el viento traía de ti, aquellas noticias que evitaba, como aquellas 'sopas' que tanto detesto que me acompañen en la mesa, sin gustar de ellas aparecian viscosas en el recinto, así, sin buscar tus pasos se marcaban nuevamente en mi sendero, tristemente.
Hoy no me mires! no quiero volver atrás, aún apesar de descubrir si te quiero o por lo contrario simplemente sea verdad que alguna vez me amaste o incluso aún me ames estando en brazos de alguien más, ¿quién pues conoce tu verdad?!
No me veas! ...pues sé que no haras nada!, nada por cambiar aquel suceso; promesas has hecho, ya mucho tiempo atrás, y nada has construido; déjame decirte que solo te acostumbraste a esperar de brazos cruzados (qué triste y frustrante situación para un corazón enamorado!) solo emitiendo frases y palabras sueltas contruyendo un castillo irreal que jamás ocuparíamos los dos.
No ilusiones hoy mi corazón con una cara bonita.
No escribas hoy por la noche, o cuando la madrugada caiga, no llames o ni siquiera pienses en mí, solo duérmete, deja que el sueño inunde tu espacio, te haga olvidar nuestros sucesos extraños, deja que aquellos baúles empolvados de recuerdos puedan ser cifrados y enfrascados por la nada; no me hagas recordarlos, no me hagas vagar por ellos, aún recordaras que maldigo mi buena memoria! esta tonta y absurda memoria, que me evita olvidar todo, que rememora el pasado ...es cierto! ...es mi lamento, mi desdicha, mi desgracia como una vez mencionamos.
No me mires! ...pues me mientes a menudo con tus ojos.
Márchate! continua aquel romance que habeis vivido por mucho tiempo a escondidas pero que parece ser el verdadero e indicado según señalan todos aquellos que los conocen y esperan, y hacen todo para que queden juntos; si tus palabras de sufrimiento alguna vez fueron verdaderas, entonces carga con tu dolor -es el camino que has decidido seguir- llora aquel infortunio amor; lo siento! te cansaste de luchar; es más, el que nunca lo hicieses de verdad me hace pensar que jamás emitiste un sentir verdadero: jamás me llegaste a amar.
Ya no tengo fuerzas ni nada más que dar.
No me mires! ...no dare marcha atrás, no voltearé a mirarte ni por última vez; ni un abrazo de paz servirá, no tocaré tu piel emitiendo un tierno beso de despedida ...tal cosa no sucederá!
Los largos años me han agotado, ahora sé que no haras nada y que tristemente podría decir que solo fui un juguete más en tus manos ...¡qué triste realidad! me da pena por mis tontos años pensando en que tal vez alguna vez te decidieras hacer algo por lo cierto que decía ser lo nuestro, pero por otro lado qué alegría haberme librado de aquella, ya no guardo las mismas ilusiones de antes, no guardo la misma inocencia e ingenuidad.
Vaya amor! no niego que seas una buena persona, no niego que seas indicado para alguien; al contrario, solo bastaria voltear para enamorarse facilmente de tu mirada. Todo lo que hay en ti es suficiente como para ilusionar a cualquier doncella, habias de cumplir todos los requisitos y exigencia de una mujer que espera algo verdadero; además solo bastaba una sonrisa tuya para enloquecer a cualquiera. Tal vez deba decir hoy que jamás llegaría a ese punto, estaba en desventaja contigo. Hoy lo siento más por mí, esto solo fue una ilusión, aunque aún no lo sepas, aunque no quieras reconocerlo, es la verdad, y que triste saberlo, hoy te la revelo, así fue!
No volveremos a ser los mismos! es necesario marcharme y déjame hacerlo por nuestro bien; nuestra amistad no se encontrara afectada lo prometo! pues a pesar de los años, aún hemos seguido siendo los peculiares amigos, compartiendo sueños y bromas cotidianas hasta tontas, para llenar el vacío. Pero hoy debo callar, hoy quiero estar en soledad, porque a veces uno debe escuchar el sonido del silencio, simple medicina para el alma, y que más aún si alguna vez se ha estado a gusto en su compañía...